Vida en las alturas...
28/04/2009Generalmente asociamos las plantas al suelo, a la tierra, viviendo con las raíces bien hundidas en el suelo. Pero la realidad es que la diversidad de formas y estrategias vitales del reino Plantae, es infinita; terófitos, geófitos, epífitas, litófitas, etc...
Las selvas tropicales húmedas circunvalan el globo, y generalmente solemos pensar en una llanura arbolada dénsamente, pero las selvas húmedas ocupan grandes extensiones de terrenos, con montañas, valles, etc...
En las selvas hay otros problemas, como la ausencia de luz provocada por el apantallamiento de los grandes árboles, o la escasez de nutrientes, pues el suelo es en realidad pobre, sustentado por la materia orgánica aportada por las hojas caídas de los árboles. Pero el problema que genera la falta de luz que lleva al suelo, es resuelto por muchas especies de plantas cambiando su lugar de crecimiento. Es por ello, que muchas especies de plantas desarrollan su ciclo vital completo encaramadas a las ramas de los gigantes selváticos. Generalmente estas plantas usan dos estrategias principales, trepar por las ramas -como por ejemplo los Philodendron en sudamerica-, pero en su mayoría comienzan su vida en el suelo, y después tienen que trepara. Crecer sobre las ramas aprovechando las irregularidades de la corteza de los arboles para hendir las raíces, es el caso de muchos helechos, musgos y hepáticas tropicales. Este último caso, es el que solemos denominar como plantas epífitas, pues las semillas y propágulos se depositan directamente sobre las ramas, comenzando su ciclo vital ya en las alturas.
Fotografia de Thomas Orchid, Orchids.se.
Casi podemos hablar de un 'proceso epifítico', que comienza cuando unas cuantas esporas de hepáticas o musgos consiguen aferrarse a una rama gracias a la humedad ambiental. Cuando estas criptógamas comienzan a crecer, van reteniendo humedad en su estructura, propiciando las condiciones para la vida de plantas de mayor porte. Hay casos muy interesantes como el de Asplenium nidus de las selvas del sudeste asiático, cuya forma de cesta -o nido- le permite atrapar las hojas caídas, descomponiéndolas en el interior, y así creándose su propio fertilizante. Otras plantas aprovechan el micro-suelo encima de una rama creado por los musgos y hepáticas, este es el caso de muchas orquídeas a lo largo de todos los trópicos. Sus semillas son excepcionalmente pequeñas y ligeras, tanto como para ser arrastradas por la más ligera de las brisas, elevándolas con facilidad a otras ramas. Es fácil pensar como una semilla arrastrada por el viento se deposita sobre una colonia de musgo húmedo creciendo en la horquilla de una rama, la semilla lo tendrá muy fácil para germinar y crecer. El musgo retiene en su estructura pequeñas cantidades de polvo arrastrado con la lluvia, y la parte de este que queda tapada por el nuevo crecimiento, se descompone, junto con parte de la corteza del árbol donde crece, aportando nutrientes a las plantas que van a desarrollarse sobre él.
Muchas personas piensan que estas plantas son parásitas, pero la realidad es que no, solo aprovechan las ramas como medio de crecimiento, y no dañan ni al árbol ni a otras plantas que puedan crecer alrededor, más que por la competencia por el alimento que también se da, por otro lado, en el suelo
Con este estilo de vida, podemos encontrar orquídeas realmente impresionantes encaramadas a árboles por todos los trópicos del mundo, Bulbophyllum, Dendrobium, en el sudeste asiático y Madagascar o Madevallia, Pleurothallis, Dryadella en Sudamérica.
Orchidaceae compren mas de 50000 especies repartidas por todo el globo -excepto la Antartida-, pero encontramos la mayor diversidad en los trópicos gracias a la estabilidad de estos ecosistemas. Muchas de estas orquídeas tropicales viven sobre los árboles, o en lugares donde otras plantas no puede hacerlo. Y como hemos explicado antes, colonizan los lugares poco favorables para otras plantas, oquedades en las cortezas de los árboles, horquillas de ramas, etc... Las zonas elevadas de las selvas húmedas, suelen contar con un aporte de humedad en forma de niebla muy regular que facilita la vida de estas pioneras.
Todavía tenemos mucho que aprender de las cazadoras de luz.
Anotado el Martes 04 de abril del 2009 a las 18:38:29
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